Llevar una vida sana y hacer de esto una
cultura es la mejor medicina para
evitar el envejecimiento del cuerpo
y mantener la salud mental en
óptimas condiciones. Llegar a la madurez en buenas condiciones físicas es el
anhelo de todos. Aquí les dejo veinte consejos
que nos ayudarán a lograr este anhelo. Seguirlos con regularidad, sin tomarlos
como un esfuerzo sino más bien como una forma de vida, será la mejor inversión
que le haremos a nuestro cuerpo a corto y largo plazo. Y nos aseguraremos una vida larga y sana.
Todo lo que esté a nuestro alcance hacer para
mejorar la salud del cuerpo, para mantenerlo vigoroso y joven, nos ayudará a
lucir una buena apariencia y fortalecerá nuestro sistema inmunológico. Con el
paso del tiempo esto redundará en grandes beneficios tanto mentales como
físicos. Y lo que es más importante, la buena
salud está íntimamente relacionada con la alimentación y con el estilo de
vida que llevemos.
Hay muchas cosas que son de gran utilidad
para prevenir el envejecimiento y preservarnos de enfermedades. Aquí tenemos al
alcance directo veinte maneras de mantenernos jóvenes y para llevar una vida
sana y saludable:
Dieta
rica en frutas y verduras
Una dieta equilibrada, con predominio de
frutas y verduras, es una opción excelente para desintoxicar el cuerpo. Las
frutas y verduras frescas poseen antioxidantes, los cuales previenen del
envejecimiento celular prematuro. Lo ideal al consumir frutas y verduras es
seguir la regla de los colores. Cuanto más colorida es una ensalada, por
ejemplo, más nutrientes, vitaminas y minerales esenciales contendrá.
Ejercitar
a diario
La actividad física es sumamente importante
para mantener la salud corporal. Pero cuidado, si se ha de hacer ejercicios muy
forzados, se deberá consultar con especialistas, principalmente la consulta al
cardiólogo es imprescindible. Sin embargo, basta sólo con caminar todos los
días regularmente para cubrir las expectativas corporales diarias con respecto
a la ejercitación. Nuestro cuerpo está diseñado evolutivamente para caminar.
Haciéndolo es muy poco probable sufrir accidentes y es tanto o más efectivo que
correr. Caminar ocho o diez kilómetros diarios es una inversión excelente a
largo plazo.
Descansar
Dormir bien repara las funciones corporales y
mantiene nuestra mente sana y en óptimas condiciones. Como regla básica, ocho
horas diarias son suficientes; aunque las horas de sueño dependerán de la
actividad que hemos desarrollado durante el día. Habrá días que nuestro cuerpo
nos pedirá más sueño y otros menos. No privar a nuestro cuerpo del buen sueño a
lo largo de las semanas hará que éste pueda reparar todas sus funciones vitales
adecuadamente.
Saber
“escuchar” a nuestro cuerpo
Aunque parezca mentira, nuestro cuerpo nos
habla, y lo hace en el idioma de los sentidos. El dolor es el mejor signo que
posee para avisarnos que algo anda mal. No hacer caso al dolor es inapropiado
porque podríamos estar haciéndoles más daño. Si nos sentimos decaídos o con
falta de ánimo puede ser que estemos incubando alguna enfermedad. En ese caso
la consulta al médico es primordial. Es preferible faltar uno o dos días al
trabajo antes que deber hacerlo dos semanas por desoír algún síntoma de una
enfermedad inminente.
Consultar
al odontólogo dos veces al año
La salud bucal es muy importante para
prevenir enfermedades de muchos tipos. Una infección en una muela puede llegar
a comprometer los huesos o la sangre.
Incluso muchos problemas estomacales pueden atribuirse a la presencia de
caries.
Evitar
el estrés crónico
Nuestro cuerpo no está diseñado para soportar
el estrés crónico. Evolutivamente tenemos defensas para contrarrestar un estrés
repentino, en el cual el cuerpo nos pide atacar o huir. Si lo sometemos a un
estrés diario estamos contradiciendo sus funciones básicas y llegaremos a
enfermarnos. La hipertensión, los problemas estomacales, el insomnio, la fatiga
crónica y muchos otros trastornos están asociados directamente al estrés. La
vida cotidiana nos impide no sufrir de estrés. Tenemos, sin embargo, algunas
alternativas para contrarrestarlo. Algunas de ellas pueden ser la relajación
como ejercicio diario, las terapias individuales o grupales, los ejercicios
placenteros como el yoga, la buena música o la lectura. Si se logra dar con la
clave para contrarrestar el estrés, habremos dado un paso crucial para lograr
la salud física y mental que tanto deseamos.
Cuidados
de la piel
La piel es el órgano más grande del cuerpo y
es el mayor receptor de los gérmenes que pululan por nuestro alrededor.
Mantenerla sana es una excelente barrera natural para evitar la entrada de
estos gérmenes. Si mantenemos nuestra
piel limpia e hidratada estamos haciendo mucho por la regeneración celular y la
eliminación de toxinas. No es malo utilizar cremas para la piel, pero siempre
debemos estar asesorados por un especialista, el cual nos dirá la mejor opción
para nuestro tipo de piel.
Evitar
el sol y el frío excesivos
El sol es bueno para nuestro cuerpo pero
siempre que no nos excedamos. Quemarnos en el verano por demasiada exposición
es dañino a largo plazo principalmente por el cáncer de piel. Antes de
exponernos al sol es imprescindible utilizar cremas con filtros solares. Y al
igual que el sol excesivo, el frío hace que nuestra piel sufra envejecimiento
prematuro y esto traerá como consecuencia una menor defensa contra los
patógenos externos.
Beber
saludablemente agua
El agua es el líquido esencial que utiliza
nuestro cuerpo para mantener sus funciones vitales optimizadas. Beber de dos a
tres litros diarios en condiciones normales es suficiente para preservar dichas
funciones. Si estamos haciendo ejercicio o la temperatura es muy elevada, no
esperar a tener sed, sino tomar regularmente agua.
No
fumar y beber con moderación
No está de más mencionar lo dañino que es el
tabaco. Por todas partes hay información que nos indica que el fumar es
perjudicial para la salud. Muchos tipos de cáncer están asociados directamente
al tabaquismo.
Beber alcohol con las comidas con moderación
no es malo para el cuerpo. Incluso hay estudios médicos que indican que un vaso
de vino tinto por día es bueno para el sistema cardiovascular. Pero no hay que
excederse. El hígado es el encargado de procesar el alcohol que suministramos a
nuestro cuerpo. Para el cuerpo es una toxina más que hay que eliminar. Si nos
excedemos en su ingesta le estamos haciendo mucho daño.
Consultar
al dermatólogo
Una vez al año la tenemos que consultar al
dermatólogo. Éste nos examinará la piel en busca de manchas o lunares que más
tarde pueden traernos problemas. También nos indicará el grado de salud de
nuestra piel y qué debemos cambiar en nuestra dieta para mantenerla saludable.
Enjuagar
la boca diariamente con antisépticos bucales
Hay mucha relación entre las enfermedades
peridontales y los desórdenes cardiovasculares, la diabetes y hasta el
Alzheimer. Los antisépticos de muchos enjuagues bucales combaten efectivamente
los patógenos relacionados con la enfermedad periodontal.
Mantener
la mente en movimiento
El cerebro, al igual que el resto del cuerpo,
necesita ejercitación. La lectura, las matemáticas, los crucigramas, los test
de preguntas y respuestas, jugar al ajedrez, resolver puzzles, son alternativas
perfectas para esta ejercitación. Una muy buena opción para mantener la mente
atenta y saludable es explicar a alguien algún tema que dominemos. Lo mismo que
si fuésemos un maestro o profesor. Permitiendo hacer a esta persona una
retroalimentación con preguntas y cuestionamientos.
Escuchar
la música preferida
Oír música agradable contribuye a que el
sistema inmune se fortalezca. Está demostrado que escuchar música placentera
por media hora diaria produce un aumento en una proteína del sistema
inmunológico que ayuda a combatir infecciones bacterianas. Al mismo tiempo, la
buena música nos desciende los niveles de estrés crónico.
Evitar
el uso excesivo de la sal
El cloruro de sodio o sal de mesa en exceso
es mala para nuestra salud. Su principal daño es elevar la presión arterial trayendo
con el tiempo hipertensión. Incluso está demostrado que vivir sin consumir
artificialmente sal es muy positivo. Todo el sodio que requiere nuestro cuerpo
lo obtendrá de los alimentos, principalmente frutas y verduras.
Hacer
ejercicios de respiración
Los ejercicios de respiración son útiles para
la pérdida de peso, pues activan la respuesta de relajación en nuestro cuerpo.
Esto ayuda sustancialmente a evitar la liberación de cortisol estimulando al
cuerpo a consumir grasas almacenadas.
No
abusar del café
La cafeína produce hipertensión arterial y
problemas relacionados con el tracto intestinal. Debemos evitar tomar café en
exceso.
Buscar
la felicidad
Los momentos de felicidad reparan nuestro
organismo y fortalecen el sistema inmunológico. Las descargas de endorfinas que
produce la risa son muy favorables para tener una buena salud física y mental.
Reír varias veces l día, de forma franca y sincera es una medicina natural
excepcional.
Tener
mascotas
El simple hecho de acariciar un perro o gato
hace que nuestros niveles de ansiedad bajen y que nuestra presión arterial
disminuya. Además de la buena compañía que nos suministran, son terapias
excelentes contra el estrés crónico.
Socializar
Pertenecer a círculos de amigos es un eslabón
muy importante en la vida socio afectiva del ser humano. No es normal el
aislamiento. El diálogo con las amistades y el pasaje de buenos momentos
redundará en una buena salud intelectual.
Mantenernos jóvenes y saludables debería ser
una forma de vida. Seguir estos consejos de manera constante a lo largo de los
meses y los años, sin tomarlos como cargas o exigencias, es la mejor terapia
que nuestro cuerpo puede recibir y está al alcance de todos nosotros.
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