viernes, 4 de abril de 2014

Hola a tod@s este blog esta pensado en mejorar nuestra salud, para cuidarnos, querernos y tener una mejor calidad de vida y asi poder disfrutarla mas tiempo con nuestros seres queridos asi que, empecemos.

Diez consejos básicos para una alimentación saludable:

1) Mantener un horario fijo para las comidas principales.

2) Masticar despacio
los alimentos.

3) Consumir una gran variedad de frutas y verduras, hasta 600 gramos diarios.
4) Llenar el carrito de la comprar con productos lácteos desnatados o bajos en grasas.

5)
Escoger ‘grasas saludables’ como el aceite de oliva, mejor si es virgen, por su mayor riqueza en antioxidantes. 

6) Consumir pescado, especialmente azul, 3 o más veces por semana.
7)
Optar por carnes con un menor aporte graso como pollo, pavo, conejo o avestruz.
8) No olvidar que los refrescos y bebidas azucaradas tienen muchas calorías y si abusas de ellos te harán ganar peso.

9) Realizar al menos 4 veces por semana, durante 40 minutos al día, algún ejercicio físico, adaptado a tu condición.

10) Deben evitarse a toda costa los remedios ‘milagro’ y las dietas no recomendadas por médicos o profesionales sanitarios.

Pautas básicas para aprender a controlar el apetito

Masticar despacio, hacer varias comidas al día o no hacer ‘nada más’ mientras se come son algunos de los hábitos a seguir

Cuando comas procura no hacer nada más; ni trabajar, ni leer, ni ver la tele, etc. 


Una de las cosas más complicadas a la hora de cuidar la línea consiste, lo sabemos de sobra, en controlar el apetito. Es evidente que para conseguirlo la fuerza de voluntad se convierte en nuestra principal arma. Pero si, además, sumamos una serie de hábitos de alimentación, el ‘reto’ resultará menos complicado de sobrellevar. Estas son algunas pautas básicas que Vitalínea (la línea de Danone especializada en productos idóneos para cuidar la silueta) nos propone en este sentido:
  • Mientras comas no hagas nada
    Siéntate a comer sin hacer nada más (ver la TV, leer, trabajar…). Si te resulta complicado, puede ser una señal de que el placer que experimentas comiendo esté relacionado con otras actividades y no responde a la satisfacción del hambre real.
  • Come despacio
    Comer demasiado rápido impide que el control interno de tu organismo te haga saber cuándo has comido lo suficiente, pudiendo llegar a comer en exceso.
  • Come siempre que puedas en el mismo lugar
    Escoge un lugar de tu casa o del trabajo donde comer y no hagas nada más en él. Esto hará menos probable que picotees mientras haces otras cosas.
  • Ponte en el plato sólo lo que vas a comer
    Esto te ayudará a controlar mejor lo que comes. Si comes en casa, sírvete el plato en la cocina y no lleves al comedor el puchero o fuente de comida. Así, evitarás más fácilmente la tentación de repetir.
  • ¿Hambre real o ficticio?
    Hay dos tipos de hambre, la que responde a una necesidad fisiológica de ingerir alimentos (hambre física o real) y, como te comentábamos antes, la que responde a factores emocionales o del entorno como, por ejemplo, la ansiedad, el estrés, el aburrimiento, las reuniones sociales, etc (hambre psicológica o no real). Por ello, aprender a diferenciar entre el hambre real y el simple antojo es fundamental, porque mientras que comer cuando tu cuerpo necesita un aporte de nutrientes, te ayuda a mantener el equilibrio energético y a cuidar tu línea, hacerlo por otros motivos te podría llevar a un consumo excesivo y al sobre peso.
  • La importancia de comer varias veces al día
    Ingerir un snack o tentempié saludable a media mañana o media tarde, cuando aparecen esos pequeños momentos de hambre, te ayuda a cuidar la línea porque favorece el balance energético. Así, satisfacer el apetito entre horas te ayuda a llegar mejor a la siguiente comida y a mantener la línea, ya que estarás repartiendo el aporte energético diario de una manera más equilibrada.

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